La vida es tan fuerte y tan frágil a la vez, que solo basta un momento para morir o para vivir

La vida se compone de numerosos instantes que van marcando nuestro día a día. Algunos momentos son más determinantes que otros, pero todos hacen a nuestro camino. Ninguno sería posible sin el otro y es por eso que cada instante es tan importante como el que viene.

Ser conscientes de lo que estamos haciendo y viviendo hará que disfrutemos mucho más de las cosas. Desde algo bien insignificante hasta algo grandioso, serán motor para que las cosas sucedan y avancen. Cada situación que atravesamos es consecuencia de la anterior, ya que vamos recorriendo un camino que hace posible que lo que venga sea realidad.

Tomar una calle u otra, elegir qué comida cenar, qué película ver, qué libro leer...todo ello será responsable de lo que venga posteriormente. El famoso "efecto mariposa" viene a explicar un poco esto, donde nos deja claro que todo lo que hagamos tiene consecuencia en el futuro, por más pequeña que sea la acción. Por lo tanto, es valiosa cualquier cosa que hagamos ya que irá forjando nuestro devenir.

Es así, que nuestra vida se torna algo tan fuerte como para dar vida de un instante a otro, como para decirnos que después de un segundo dado, ya se termina. Es por eso que como no sabemos cuando será ese último segundo, aprovechemos a vivir al máximo cada día por más rutinario que sea, porque la vida se debe vivir como si fuéramos a morir mañana.

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