El cuerpo envejece sin tu permiso, pero el alma sólo si se lo permites.

Cuerpo y alma, 2 cosas que se mueven juntas pero que una envejece sin que podamos evitarlo, y la otra, que se puede mantener viva y joven si nosotros queremos que así sea.

El hecho de ser una persona joven, activa y alegre no está tanto determinada por nuestra edad si no que por lo que tenemos dentro nuestro, el alma, la que determina nuestra actitud frente a los momentos de la vida. Envejecer será cuestión de tiempo, nos verán con arrugas, canas y no podremos hacer nada contra ello, pero tener el espíritu joven, será nuestra misión a lo largo de toda la vida.

Hacer ejercicio, juntarnos con amigos, reírnos, compartir momentos bonitos con nuestra pareja y divertirnos no es cuestión de edad, si no de querer que eso suceda. No debemos perder esas sensaciones que teníamos cuando eramos jóvenes, si no que debemos hacerlas posibles día a día, sin prestar atención al número que nos dice cuánto tiempo llevamos en la Tierra y vivir una vida digna de contarla.

Entre muchas frases bonitas, esta se puede también resumir en otra que mucha gente comparte en las redes y que siempre se usa para afrontar estos momentos típicos donde creemos que nuestra vida se torna algo aburrida: "que no te cuenten tu vida, ten una vida para contarla".

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